«Señor tu sabes todo de mí, sabes que te quiero,
¿porque estas luchas?, aplaca por tu virtud este ardor interior que siento.
¿porque estas luchas?, aplaca por tu virtud este ardor interior que siento.
A tí recurro Virgen María, tu que eres pura como agua de
manantial, ayúdame a alejar de mí estos malos pensamientos, por tu virtud y tu
amor, por tu corazón Inmaculado.
manantial, ayúdame a alejar de mí estos malos pensamientos, por tu virtud y tu
amor, por tu corazón Inmaculado.
Cristo mi Señor, por la pureza de tu madre limpia mi mente y
aplaca mi espiritu.
aplaca mi espiritu.
Amén.»

