quieres la salvación de todos los hombres, imploramos tu clemencia para que,
por la intercesión de María Santísima y de todos los santos, concedas a las
almas de nuestros padres, hermanos, parientes, amigos y bienhechores, que han
salido de este mundo, la gracia de llegar a la reunión de la eterna felicidad.
Purgatorio; vengo a depositar en tu Corazón Inmaculado una oración en favor de
las almas benditas que sufren en el lugar de expiación. Dígnate escucharla,
clementísima Señora, si es ésta tu voluntad y la de tu misericordioso Hijo.

