el atrevimiento de entrar a las casas de Jerusalén y apagar la lámpara del
Santísimo Sacramento del Altar.
nombre completo de la persona que se desea conquistar) y no lo dejes pensar en
nadie más que en mí, ni en la silla sentarse, ni en cama acostarse, y que no
tenga un momento de tranquilidad, ni de reposo, hasta que venga humillado a mis
pies,

