Dale gracias a Dios por las
pruebas que te manda,
esas pruebas son las que te han
fortalecido
y lo seguirán haciendo y un día
serás fuerte como un roble !…
Dios no te da una carga más
pesada
de lo que puedas soportar…
Todos tenemos una cruz, acepta la
tuya con paz
recordando siempre que no estás
solo…
En cada paso que das Él contigo
está…
Aunque el panorama se vea oscuro,
aunque sientas desfallecer,
recuerda que no hay nada que
juntos
TÚ y ÉL no podrán soportar…
La recompensa vendrá pronto!…
Tú lo verás !…..
Cuando ores y hables con Él,
no le pidas una carga ligera para
tus hombros,
pídele mejor unos hombros fuertes
para soportar la carga y…
CONFÍA!!!… Él contigo está, no
estás solo…
y tu recompensa la verán tus ojos
algún día!