importante de toda la lista y por eso intencionadamente lo he situado en primer
lugar. Entiende y sobre todo practícalo, y habrás multiplicado por 1.000 las
posibilidades de tener éxito en tu proyecto. La mayoría de los otros 9 puntos
se fundamentan sobre este principio y es absolutamente necesario aplicarlo y
practicarlo a diario, casi cada hora, cada minuto, me atrevería a decir. (Es
por ello que voy a desarrollar este primer punto con mayor detenimiento que los
demás.)
acción, de ejecución, de tomar la iniciativa, de moverse y de mover al de al
lado si es necesario. Es sinónimo de actitud positiva y constructiva, de
enfoque didáctico, prefiere ir en lugar de esperar a que vengan, prefiere llamar
en lugar de aguardar el “ring” del teléfono, es el opuesto a la pasividad, a la
contemplación cansina, a la innecesaria crítica mordaz que no aporta nada, a la
lamentación bobalicona o la queja infantil. La Pro actividad no es ni siquiera
parte de la solución, es la solución. La Pasividad es el problema.
la persona proactiva reacciona con serenidad y actúa, toma lápiz, papel, se
levanta y hace, mientras que la pasiva (en otras palabras, la poco productiva)
da un puñetazo en la mesa, maldice y se pone a bufar como un carnero. La
persona proactiva construye, suma, la pasiva destruye, resta.
acción en términos de beneficio real, visualiza el resultado, la ve como un
peldaño para seguir creciendo personalmente y sumando en conjunto. La Pasividad
ve la acción, o el tener que hacer algo, como una amenaza, una molestia, pone
excusas, y espera a que el agua esté tibia para bañarse y dejarse flotar. El
proactivo se zambulle aunque las aguas estén gélidas y rápidamente comienza a
nadar.
espíritu proactivo?
luego complejo, da para muchos artículos que pienso y voy a tratar en
profundidad en ThinkWasabi, pues lo considero uno de los pilares fundamentales
de la Productividad y la Organización. Pero si tuviera que dar unas píldoras en
forma de frases para ejercitar nuestro espíritu proactivo, te daría estas:
la acción.
tienes tú.
resultado de tu acción.
hazlo ahora.
visualízalo en conjunto
proyectos de tamaño medio o grande es dividir o “trocear” el proyecto en fases,
en pasos que hay que dar uno-a-uno para lograr completarlo.
conjunto pero concéntrate sólo en cada una de las fases. Es como dividir el año
en meses. Ahora estamos en mayo… y nadie se agobia o se preocupa todavía por el
próximo mes de diciembre, ¿verdad? Contempla el proyecto en su totalidad, el
año, pero no emplees tu energía y concentración por igual en cada uno de los
meses, de las fases. A medida que se aproximen ya tendrás tiempo, tú y tu
equipo, de concentrarte en lo que requieren y lo que hay que hacer.
sola frase sería: planifica a largo plazo, planea y concreta a corto plazo.
acción, de ejecución, de tomar la iniciativa, de moverse y de mover al de al
lado si es necesario. Es sinónimo de actitud positiva y constructiva.
contigo
gran medida de tu espíritu proactivo. Si estás en un equipo asegúrate que todos
“habláis el mismo lenguaje”, que estáis sintonizados, que los objetivos comunes
están claros y bien asignados, que todos queréis, vais, a trabajar por el
proyecto. Tenéis que “pedalear” juntos y con el mismo ritmo.
remolón o que parece no pedalear con el resto del equipo, lo peor que puedes
hacer es excluirlo, criticarle o ponerle zancadillas. Eso NO lo hace la persona
proactiva, seguro. Pon todos tus medios para que se sume al equipo, convierte
su pasividad en proactividad y habrás sumado un elemento valioso al proyecto,
tendrás más posibilidades de éxito. Pero para eso, claro está, es
imprescindible que tú primero hayas practicado la proactividad.
exponle los beneficios del proyecto, ayúdale a visualizar el resultado final,
proporciónale todos los medios e información que puede necesitar en su parcela,
involucra a otros compañeros y hazles ver la importancia de pedalear o remar
juntos. Eso lo hace el proactivo y generalmente es sinónimo de éxito.
semanal
de tu jornada diaria de trabajo a evaluar, a título personal, tanto los
objetivos fijados como los próximos que has de completar.
progresos en el día, qué has hecho, qué has dejado de hacer, qué dificultades
has encontrado, qué te ha impedido completar los objetivos del día, etc.
Identifica los problemas para tratarlos y remediarlos, bien evitándolos o bien
con una respuesta eficaz (“un compañero me ha entretenido más de la cuenta en
la hora del café”… Pues mañana sé proactivo, excúsate con una sonrisa y dile
que tienes que volver al trabajo, que ya hablaréis en la hora de la comida).
minutos a echarle un vistazo a los objetivos del día siguiente
(intencionadamente no estoy utilizando la palabra “tarea”, para no confundir
conceptos tipo GTD). Se trata de un vistazo rápido, ligero, una fotografía
fugaz de lo que tendrás que hacer mañana. Recuerda, el proactivo se adelanta,
previene, se prepara para actuar, intenta reducir al mínimo lo inesperado.
veces a la semana, según sea necesario, reúnete con tu equipo para, igualmente,
evaluar los progresos y fijar nuevos pasos a dar. Eso os permitirá valorar la
salud del proyecto, hacer frente a las dificultades, asignar prioridades y
responsabilidades y reajustar la maquinaria para aseguraros que todos estáis
pedaleando hacia el mismo sitio y con la misma velocidad, por seguir con la
metáfora anterior.
todo
párrafo anterior. “Las reuniones son la pieza fundamental de la pérdida de
tiempo”, me enseñó mi redactor jefe en uno de mis primeros trabajos. Pues NO
estoy de acuerdo. Las reuniones proactivas son buenas, necesarias e
imprescindibles, y garantizan el éxito del proyecto. Hay que hacerlas, con
relativa frecuencia, siempre y cuando sigamos una serie de consejos:
todo ágiles y sobrias, yo diría espartanas (nada de llevarse la merienda a la
reunión y espatarrarse en la silla como si fuéramos a ver una película).
bolígrafo (o lo que sea) para tomar notas activamente.
de antemano, de qué se va a hablar y tengan preparada su intervención o los
detalles que tengan que proporcionar.
responsabilidades para los siguientes días o semana. A la salida cada uno tiene
que saber qué ha de hacer, cuándo, cómo y qué necesitará.
atención sobre algo, hacedlo con la proactividad como bandera. Nunca he visto
que los tirones de orejas en público funcionen, eso es pasaporte directo a la
exclusión de esa persona. Críticas sí, pero sólo para sumar y construir.
o problemas. Cuál es su causa, dónde o quién tiene la solución.
conseguido hasta ahora. Es importante ir tomando conciencia de que “lo estamos
consiguiendo”, a pesar de las dificultades, estamos juntos y pedaleando juntos.
El objetivo está cada vez más cerca.

